27 de junio de 2011

LA VIDA NOS COME

Bienvenid@.

Este fin de semana nos hemos reunido en Donosti para sanar  informaciones que impedían a las personas vivir de forma más plena. 

Como siempre, no dejo de sorprenderme de este trabajo. En estos grupos no sólo las personas que iban con un tema han recibido información, también las personas asistentes la han recibido. Una vez más este trabajo nos indica nuestra conexión, cómo estamos conectados y qué es lo que necesitamos. Una vez más con sólo la intención de recibir información adecuada, recibimos información adecuada. Cada persona se llevó un mensaje, una pista, una indicación de qué era lo que estaba perturbando su vida. De cada persona depende cómo llevar a la práctica, como modelar en su vida aquello que ha recibido. 

Cada día me doy cuenta de que en este trabajo se realiza la luz de la vida. Como decía una de las participantes, "no tiene nada que ver con lo que he hecho hasta ahora". Cuando manifestamos un grupo con la intención de percibir nuestra conexión y sanar, la vida se expresa y la luz se desliza por cada vivencia que experimentamos. Cada uno de nosotros, diferentes y partes integrantes de la vida, nos unimos en la expresión de ésta y nos revitalizamos. Experimentamos vivencias que nuestro racional no puede entender, pero que nuestro cuerpo asimila de forma tan natural que casi sin darnos cuenta nuestro corazón se abre a un sentimiento profundo de lo que es la propia vida, la vitalidad de nuestro ser en su totalidad. 

Me siento muy orgullosa por ser parte de esto, me siento muy agradecida por poder participar en uno de estos grupos, o por poder "dirigirlo". Conectamos y sentimos; sentimos la belleza de las cosas, comprendemos  la unión de los opuestos cuando comprendemos que todo ocurre porque tiene que ocurrir. Nos liberamos de la inmensa opresión de sentirnos imposibilitados y sin salida, porque cada grupo nos dice una y otra vez que hay salida, que no nos tenemos que conformar, que no es necesario cargar con fardos que nos enlentecen y nos asfixian. Y, cuando salimos de esta experiencia, aunque sea durante un instante, el mundo nos parece más luminoso a pesar de todo, con más posibilidades, porque estamos viendo la luminosidad en nuestro interior, estamos más presentes y nuestro centro racional se encuentra lleno de distintas posibilidades. 

Más tarde, algunas personas antes y otras después, volvemos a un estado parecido al de antes, ya que nuestro centro racional vuelve a los dos opuestos, nuestro corazón se resiente otra vez con la cotidianeidad y dejamos de estar con nuestro cuerpo para volver a nuestro razonamiento. Que ese estado conectivo se  mantenga depende única y exclusivamente de nosotros; y aquí permíteme que sea un poco categórica: no hay justificación. Lo que nuestra conexión nos manifiesta con continuidad abrumadora, es que no importa las situaciones o circunstancias en las que estés viviendo: sigues en conexión. De tí depende que mantengas la percepción de tu conexión o no. 

Yo suelo decir que "la vida nos come". Volvemos a nuestro día a día, a nuestro trabajo o no trabajo, a nuestra familia, a nuestros vecinos, nuestra casa, nuestras obligaciones, y vamos realizando lo que nuestro hábito nos dicta. Volvemos a dejar que sea nuestro centro racional el que controle. ¿Y qué hace nuestro racional? Proyecta a un futuro inexistente o recuerda un pasado inexistente en este momento. Volvemos a temer el cambio y desintonizamos con nuestro instintivo y emocional. Desintonizamos de nuestra conexión. En este punto quiero decirte que los grupos, las técnicas y las terapias a las que acudamos y practiquemos, sin distinción, son las herramientas para vivir. No podemos confundirlas con la vida misma, aunque sean parte de ellas. 

Nuestros grupos son herramientas de sanación y de percepción de nuestra conexión; sin embargo inciden continuamente en tu responsabilidad en tu propia vida. Nada ni nadie puede asumir tu responsabilidad para que tú vivas de forma diferente. Eres tú el que tiene que asumir esa responsabilidad. Los grupos te ayudan en cuanto que te enseñan que efectivamente estás conectado y que puedes desarrollar tu autoridad. Te ayudan en cuanto a sanar informaciones que te cargan y te asfixian. Incluso puedes salir del grupo con información necesaria para poner en práctica la mejora de tu vida,  pero que tú lo hagas o no es algo que es tuyo, es tu decisión. Es importante que leas esto con atención. ES TU DECISION. Y lo que hagas estará bien porque en tu vida, aunque estas palabras rechinen en tu centro racional, todo lo que ocurre está bien, simplemente porque está ocurriendo. 

No importa si te levantas a las 6 o a las 9 de la mañana. No importa si vas a un trabajo que te gusta, a uno que te disgusta o no tienes trabajo. No importa si ganas 1.000, 2.000 o 4.000 euros. No importa si vives en pareja feliz, si estás a punto de separarte de tu pareja o vives solo. Todas estas situaciones no impiden que tú vivas tu conexión. Si fuera así, si se necesitase vivir con lo mejor posible para percibir la conexión los ricos, los multimillonarios, los famosos, los guapos y la gente VIP en general, percibirían su conexión. Esto afortunadamente no tiene nada que ver con estatutos o dinero. Pero lo que sí tiene que ver es que cuando percibes tu conexión recibes informaciones porque tu centro racional está en funcionamiento con el pensamiento divergente, y se te ocurren cosas, cambios para poder mejorar tu vida. Ahí están tu instinto, tu emoción y tu pensamiento sintonizados hacia el cambio, hacia la sanación y hacia la mejora. Se te ocurren ideas y pensamientos, sientes emociones de cambio y te mueves hacia ellos.

Pero esto se da en tu vida. El grupo te ayuda y te ayuda mucho, pero tu vida es sólo tuya. Ese es tu derecho, esa es tu dignidad.

Hasta la próxima.
Que la luz de tu corazón guíe tu camino.
Elenka

22 de junio de 2011

LOS CHICOS DEL SOTANO

Hola. Bienvenid@

En una novela que he leido recientemente,  su autor, Stephen King, cuando habla de procesos inconscientes se refiere a ellos como "los chicos del sótano". Me encantó esta referencia. Así pues hoy te quiero hablar de ellos, "los chicos del sótano". 

Realmente podemos pensar muchas cosas de nosotros. Podemos imaginar qué haríamos si ocurriese esto o aquello, incluso ante una situación en la que estamos viviendo queremos hacer algo determinado; pero si no tenemos en cuenta a estos "chicos" nos damos cuenta de que todo aquello que pensamos que queremos o que pensamos que podríamos realizar se queda en "agua de borrajas".  Bueno, sí, tal vez podamos encerrarlos allí en el sótano durante un tiempo y realizar aquello que teníamos proyectado hacer, pero de pronto aparecen bastante enfadados y te echan la bronca poniéndote la casa patas arriba, boicoteándote dejandote por ejemplo sin luz o sin calefacción.   Ellos son los que saben y no hay nada más que decir. 

Conocí a una persona que tenía un centro. Esta persona estaba muy interesada en conocer cosas nuevas, en llevarlas a su centro, en promover la difusión de nuevas terapias, ideas, conceptos, etc. Sin embargo, cuando me entrevisté con ella, "los chicos de su sótano" hicieron aparición. Por un lado hablaba de su interés; por el otro, hablaba de su imposibilidad: "abrir campos es muy difícil", "quiero saber exactamente (de una forma racional) cuál es tu propuesta", "esta ciudad es muy difícil", "igual es mejor empezar por unas consultas, a ver qué tipo de respuesta hay...." Le invité a uno de mis grupos para que conociera a través de la experiencia lo que hacíamos, y entonces ocurrió que "bueno, será difícil, ando sin tiempo". 
Resultado: en su centro se desarrollan actividades ya conocidas y que tienen una cierta repercusión social. Nada novedoso y original. Esto no es malo; cada uno con su negocio hace lo que le viene en gana; lo insano para esa persona es no darse cuenta de su contradicción; no darse cuenta de lo que le dicen "sus chicos". 

"Los chicos del sótano" son los encargados de manifestar aquello que uno desea. Imagina que estás un poco enfadado con un amigo. Le llamas para decirle que quieres hablar con él. Imaginas la escena y en tu cabeza le dices aquello que quieres decirle y cómo se lo quieres decir. Cuando le ves, empiezas a hablar como tenías proyectado y con serenidad le dices qué es lo que te ha afectado. Pero en un momento determinado de la conversación le sueltas una carga que ni la bomba de Hiroshima. Esos son los "chicos del sótano". No les has escuchado y a ellos les importa un bledo. Hacen lo que en realidad quieres hacer, que es soltar la carga. Si les hubieras prestado atención, seguramente te habrías dado cuenta de lo enfadado que estabas, lo habrías vivido y te habrías hecho responsable de tu enfado. Esta misma acción baja los niveles de ira hacia tu amigo, no hubiera hecho falta la carga de ametralladora. 
En el ejemplo anterior, si esta persona escuchase a "sus chicos" se daría cuenta de qué es lo que en realidad está queriendo. Es ella misma la que se cierra a lo nuevo; la que por la información que sea, tiene miedo de lo nuevo. En vez de escuchar y darse cuenta de la comunicación "de sus chicos", echa balones para afuera convirtiendo sus miedos en una realidad externa. 

Y esto me lleva a la pregunta ¿cómo podemos darnos cuenta de  lo que "los chicos del sótano" nos están diciendo?

Bien, mira a tu alrededor; observa tu vida, observa tus circunstancias, tus situaciones. Esos son los grandes mensajes de "tus chicos". Ellos están desde tu inicio; te puedes engañar a ti mismo pensando esto o lo otro, pero a ellos no los engañas, conocen tus entresijos. Son los encargados de guardar todos los cachivaches y cosas viejas que quieres guardar; son los encargados de mantener o apagar la caldera; son los que saben que todavía tienes cosas embaladas y que no usas; los que controlan  el panel general de la electricidad, incluso son los que tienen las cajas de herramientas que en algún momento puedes utilizar. En realidad ellos están al servicio de la información, y son los que te llaman para que pongas atención a aquello que no está funcionando. Es a ellos a los que tienes que dirigirte para arreglar algo o para tirar algo a la basura.

Querer hacer como que no están es un error que va en tu contra. Me he encontrado en muchas ocasiones con personas que dicen que quieren cambiar de trabajo.
Algunas sólo lo dicen pero no se mueven para hacerlo y cuando se lo indicas contestan: "Ya, pero ahora están muy mal las cosas", "sí, pero es que todavía no estoy preparado y tengo que prepararme más y no tengo tiempo". Resultado: no cambian de trabajo (los chicos del sótano).
Otras, dan pasos para ese cambio. Conocí a una persona que quería sacarse unas oposiciones. Estudió durante un año con ahínco; incluso se apuntó en una zona en la que era más sencillo sacarse las oposiciones. Fue allí, y el día del examen ¡se durmió! Muchas personas ven sus pasos fallidos, y se echan las manos a la cabeza y se tiran de los pelos diciéndose "qué mala suerte". Bueno, no es una cuestión de suerte,  son los chicos del sótano.

Así pues mira lo que no estás consiguiendo, lo que quieres cambiar y no puedes y date cuenta del mensaje de "los chicos del sótano". Hazles caso, escúchalos y te darás cuenta de cuál es tu situación interior. Sólo así podrás realizar los cambios que necesites porque cuando hablas con "los chicos del sótano" ellos te dicen que algo ahí no está en condiciones, qué es lo que falta, qué es lo que sobra, o que todo va bien. 

Hasta la próxima.
Que la luz de tu corazón guíe tu camino.
Elenka



19 de junio de 2011

¿TU VIDA ES UNA GUERRA O ES UN JUEGO?

Hola. Bienvenid@
En mi entrada "Dadme un punto de apoyo y moveré la tierra", Anónimo dijo:
"Sí que es verdad,  las piedras en el camino son algo común, y la verdad es que yo la única manera que conozco de eliminarlas es destruyéndolas. pero al romperlas se hacen pequeñitas y siguen molestando. Lo que comentas me suena un poco a lo de mirar cara a cara al enemigo para poder derrotarlo. ¿tiene que ver con eso?

Antes de nada, gracias por tu comentario.

Lo que dices es muy cierto; curiosamente, si destruyes las piedras de tu camino, no desaparecen sino que se hacen más pequeñitas y siguen molestando. ¿Por qué  ocurre esto? Por una sencilla razón: la piedra no está en el camino para que la destruyas sino para que la veas, la estudies y la conozcas. Si no haces esto, sigue ahi, transformada, pero sigue. En palabras de Stephen King, "los chicos del sótano" se encargan de recoger las piedritas y volverlas a unir. La próxima vez tal vez te encuentres con una muralla de guijarros que te corta el paso. 


Te voy a poner un ejemplo: conozco a dos personas  que tuvieron  una infancia muy poco feliz.  Un hombre y una mujer que  tuvieron  un padre alcohólico, y como suele suceder,  una madre insegura que necesitaba de un hombre en su vida para tomar decisiones.  Los dos, ya siendo adultos, han buscado ayuda para poder sanar su vida. El hombre acudió a terapia psicológica durante bastante tiempo; la mujer no sólo acudió a terapia, sino que además encontró otras formas de ayuda para poder según sus palabras "comprender mi vida y lo que soy".  Si les preguntas, los dos se sienten mucho mejor que antes, pero hay una diferencia en ellos. 

El hombre ha entendido lo enfadado que está con su padre; pero sigue enfadado y te podría decir que también lo está con su madre, aunque creo que de ese aspecto todavía no se ha dado cuenta, porque en realidad ha mirado la piedra con el centro racional. Sí, ha entendido de su rabia, pero no la ha vivido; sigue furioso, considerando culpables de su vida a sus padres. Sólo ha rozado sus sentimientos y no ve su "estar en el mundo", no percibe lo que su instinto, su cuerpo le están continuamente comunicando. No vive cómo esa rabia le impregna y le hace daño a cada instante. No se da cuenta de cómo cada "fracaso" de su vida le indica la presencia de su rabia. Prefiere disfrazarla. 


La mujer ha vivido su rabia. Ya no es una víctima de sus padres, ni del mundo. Aquello ocurrió y no se puede cambiar, pero ha visto muchos más aspectos de aquello. Ha comprendido a su padre porque ha vivido en su carne lo mismo que él. No ha sido alcohólica, pero ha vivido su miedo. Está comprendiendo a su madre, porque está viviendo en ella misma lo que ella. En muchas ocasiones se siente insegura y necesita de los demás aunque no sean parejas. Comprende que sus situaciones posteriores a su infancia han sido el reflejo de sus miedos, sus inseguridades, sus carencias. No quiere disfrazarse.

A mi modo de ver esta diferencia tiene como base el cómo se ve la piedra. Según tus palabras, lo de mirar cara a cara al enemigo es el gran obstáculo para poder conocer la piedra. Lo primero que necesitamos es no ver la piedra como el enemigo. No hay enemigos, no hay lucha, no hay guerras. El hombre de mi ejemplo no ha comprendido esto. Sigue en una guerra contra sí mismo, porque ha conseguido romper la piedra, pero no ha comprendido que la piedra es una parte de sí. En realidad está roto en pedacitos. La mujer ha comprendido de qué está hecha la piedra, porque en última instancia el objetivo de toda piedra no es eliminarla sino pesarla, medirla, percibirla y comprenderla. 

Es como si nuestra vida fuera una ginkana. Conoces ese juego ¿no? Es un camino que tienes que recorrer en el que en determinados puntos tienes que hacer  determinados trabajos o tareas para conseguir unas pistas  que te indican cuál es el siguiente punto. Cuando llegas al final encuentras "un tesoro". Los niños se lo pasan muy bien jugando a esto, es divertido. Pero nosotros, en nuestra gynkana particular, nos exasperamos porque queremos las pistas desde el principio. Pero se nos olvida que si fuese así, no habría juego, ya que la característica de que exista es precisamente el de buscar y encontrar estas pistas. Eso es lo divertido. 


Bueno, la pregunta es ¿quieres o no quieres jugar?

Hasta la próxima
Que la luz de tu corazón guíe tu camino.
Elenka

17 de junio de 2011

DADME UN PUNTO DE APOYO Y MOVERE LA TIERRA

Bienvenid@

"Dadme un punto de apoyo y moveré la tierra" dijo Arquímedes, haciendo referencia a que para mover algo no es necesaria la fuerza que en principio parece requerir, pudiendo mover el objeto con menor fuerza utilizando el punto de apoyo necesario. Este es el principio de la palanca.  
Todos hemos utilizado este principio de Arquímedes y lo comprendemos. Si yo tengo que mover una piedra pesada, utilizando una palanca y situándola en el lugar adecuado, la puedo mover con una fuerza menor a la inicialmente sería la necesaria.

Esto lo entendemos en el plano físico; ahora te invito a que lo lleves a tu interior. En muchas ocasiones nos parece que no tenemos la "fuerza" adecuada para movilizar algo en nuestra vida. Bien, tal vez esa apreciación es correcta y sea así, pero sólo recordemos a Arquímedes y busquemos una palanca, un punto de apoyo, coloquémoslo en el lugar adecuado y con nuestra propia fuerza interior moveremos aquello que queremos movilizar. 

Cuando hablamos de "fuerza de voluntad", "imposibilidad", "gran esfuerzo", "superación", "lucha" o "sufrimiento", nos estamos imposibilitando. Te invito a que digas estas palabras en voz alta, y percibas cuáles son tus sensaciones corporales y qué emociones surgen en ti. Tienes una gran piedra que te obstaculiza tu camino, quieres quitarla o por lo menos moverla para poder seguir, intentas cogerla para apartarla, ni siquiera la abarcas; ahora  la empujas, la empujas con todas tus fuerzas y no la mueves ni un milímetro; vale, la intentas escalar y es resbaladiza; imagina que tienes un mazo e intentas romperla, cuando golpeas sólo unas esquirlas saltan y te haces daño con la vibración que se produce con el golpe. Entonces te dices: "es imposible", "me tengo que quedar aquí, ya no puedo seguir, no puedo con esta piedra". No es que no lo hayas intentado, no te has quedado cruzado de brazos, quieres quitar la piedra pero es que no lo consigues. Necesitas una fuerza muy superior a la tuya para hacerlo; es demasiada piedra; no puedes. 
Bien, eso es cierto. A menudo me encuentro con personas que quieren quitar la piedra de su camino, son sinceras; de verdad quieren avanzar y lo han intentado y han hecho grandes esfuerzos y al final, se sientan en el camino, desesperanzadas, sintiéndose impotentes, desilusionadas y derrotadas. No pueden. 
En otras entradas ya he hablado de los valores que nos han inculcado desde pequeños. Desde niños nos han dicho abiertamente, nos han dejado entrever y nos han enseñado de mil formas que la vida es sufrimiento, que es necesaria lo que se llama "fuerza de voluntad" para conseguir aquello que deseas, que, a pesar de todo, hay cosas en la vida que son imposibles para ti, que es indispensable sufrir y luchar para conseguir aquello que quieres... Cuando te encuentras con la piedra, reaccionas según estas creencias, es normal ya que son las herramientas que tienes. Luchas, intentas superar, intentas sortear, incluso en algún momento haces como que no hay piedra y estás simplemente descansando... Haces lo que sea y eso te honra. Lo que ocurre es que tus herramientas y tu fuerza no son las adecuadas para mover la piedra y lo único que se refuerza son las creencias de que hay cosas imposibles para ti. 

Ahora quiero que mires la piedra y te acuerdes de Arquímedes. 
¿Y si te digo que esto no es verdad? ¿Y si te digo que tenemos la palanca adecuada para cada ocasión?
Mira la piedra, calcula su peso, mira su forma, estúdiala, obsérvala. Así sabrás cuál es el tamaño de la palanca que necesitas. Ahora busca esa palanca. Para encontrarla es necesario que dejes a un lado las herramientas que no son necesarias, que son inútiles. Seguramente te han servido en más de una ocasión, pero reconoce que ahora no te sirven. Tal vez incluso entre tus herramientas tengas palancas, pero en este momento esta piedra necesita de la palanca adecuada. 
La sintonización te da la información necesaria de la piedra.  Es la báscula o el metro para medirla. Reconoces de qué materia está hecha, si es de granito o de mármol. Sabes cuánto pesa y cuál es su forma auténtica. Si es lisa o tiene salientes; si es compacta o es porosa.... Así sabes cuál es la palanca que necesitas. Tienes la información.
Mientras encuentras toda esta información, ya  tienes la palanca. Las características de la piedra te indican cuál necesitas usar, porque hay una correlación muy estrecha entre estas características y lo que necesitas. Imagina que esa piedra que parecía de mármol sólo lo es por fuera y por dentro está hueca, o que parecía mucho más grande en el otro lado del camino, ese que no puedes ver porque la misma piedra te lo tapa, o que en realidad está enterrada en su base dentro del camino. Lo que sea. 
No luches contra la piedra; sólo date cuenta. Aquí no hay lucha, hay comprensión. ¿De qué te vale darte de cabezazos contra la piedra si ni siquiera sabes cuáles son sus características?
Cuando ayudo a las personas a medir, pesar, observar, distinguir los detalles de sus piedras, vemos que esa misma información nos da la solución. Cuando miras la piedra con detenimiento ya estás viendo cómo la vas a quitar de tu camino. No requiere esfuerzo, ni lucha, ni queja, ni sufrimiento. Utilizas tus recursos naturales y el mayor de ellos es que tú sabes qué hace la piedra en tu camino, tú conoces sus características, tú tienes la solución. 
La sintonización puede ocurrir en la vida de forma espontánea. En muchas ocasiones ocurre. Hablamos de sintonización cuando, siguiendo este ejemplo de la piedra, nos damos cuenta de todos los detalles de ésta, no sólo de lo que parece sino también de lo que es, ya que  buscamos la información no sólo de nuestro centro racional, sino del centro emocional y del instintivo, todo ello nos expresa la información causa de nuestra piedra.  Cada uno de ellos nos dice una cosa o varias de la piedra y suele ser distinta; por eso hay piedra. Cuando nuestros centros están sintonizados, es que ya no hay piedra. 
Recuerda esto:
1) No luches contra la piedra sea del tamaño que sea, las apariencias engañan. Lo que te puede parecer un simple guijarro puede serlo o puede ser la punta de algo que está enterrado. Antes de darle la patada, cerciórate porque si es lo segundo te dañarás el pie en tu camino. 
2) Busca toda la información. No sólo de la piedra, sino de la parte del camino en que está. La experiencia nos dice que hay una relación profunda entre esa piedra y el suelo en el que está. Esto te conecta con la información causal de esta piedra. No es casualidad. 
3) Es tu camino y es tu piedra. No le eches la culpa de su existencia a nadie, ni siquiera a tí ni al destino. Busca tu capacidad de respuesta. Como ya dije a esta capacidad se le llama responsabilidad.
4) Y, aunque esa piedra se parezca mucho a otra u otras anteriores de tu camino,  no es la misma piedra. Así pues no utilices herramientas anteriores porque con seguridad no serán las adecuadas. 

Hasta la próxima.
Que la luz de tu corazón guíe tu camino. 
Elenka






14 de junio de 2011

CASUALIDAD Y CAUSALIDAD

Bienvenid@.

Mi experiencia en la vida me demuestra que las casualidades no existen. El hecho de no conocer la causa de una situación o circunstancia no quiere decir que no la haya, sino que la desconocemos. Cuando decimos que algo sucede por casualidad es porque se nos escapa la trama de información causal de eso que está o ha sucedido. 

El término casual nos produce un sentimiento de indefensión. Como en determinadas culturas antiguas pensamos que los dioses juegan con nosotros, aunque no los llamemos dioses,  que somos cobayas en un experimento que se nos escapa,  y nos sentimos indefensos e imposibilitados. Estos sentimientos van  acompañados por   frustración y rabia si somos rebeldes,  o  por una resignación con una serenidad aparente en la que un ser superior llamésele dios-destino-vida-universo así lo ha querido y no ha dado ningún tipo de explicación.  Estamos a merced de algo y es injusto. La vida es injusta, la sociedad es injusta,  todo es injusto. 

Si así lo vemos vivimos siempre mirando a lo que nos va a caer, porque no tiene sentido para nosotros, nos puede tocar cualquier cosa, en cualquier momento, sólo es necesario que ese algo mire en nuestra dirección y nos toque el camino del sufrimiento. 

Bueno, esa forma de vida no es para vivir feliz ¿no? Pues así estamos en la mayor parte de las ocasiones; y, si por casualidad, tenemos una época feliz en la que todo nos va bien, en nuestro interior esperamos que algo nos caiga de arriba, porque ser feliz es casi un pecado, una ofensa al destino, una ofensa a nuestros padres, a nuestro pueblo y a nosotros mismos.  Si alguien nos ayuda, algo está buscando a cambio; si encontramos paz, algo habrá que la perturbe; si conseguimos dinero, o no lo disfrutamos porque se pierde, o se va a perder de todos modos y me lo gasto todo.  Es comprensible que esto ocurra porque somos los herederos del pecado original, los descendientes fuera del Paraíso, los que vivimos en el valle de lágrimas, y nada podemos hacer más que resignarnos ante tanta injusticia y abuso de poder, porque lo tenemos merecido. 

¿No te sientes identificado con estas palabras? ¿Tal vez te ofende los términos religiosos con los que explico esto? No tiene ningún tipo de importancia. Da lo mismo cómo lo pienses o cómo lo sientas. En el fondo de ti hay un verdugo que te hace la vida difícil y complicada, que te llena de obligaciones y de frustraciones, que no te deja en paz. 

Desde aquí te quiero decir que ya basta. Ya basta de tanto sufrimiento en vano, de tanta negatividad, de tanta injusticia contigo mismo. Sé lo que eres. No eres merecedor de ningún castigo, olvídate ya de eso. ¿Cómo? Hazte responsable de tu vida.  No te sientas culpable e indefenso; sé responsable en el sentido estricto de la palabra. Culpabilidad y responsabilidad no es lo mismo, no se parecen en absoluto. La culpabilidad te mata, te aniquila y no te deja responder. La responsabilidad es la capacidad de respuesta. Conecta con tu capacidad de respuesta y haz lo que necesites hacer para salir de esa situación, que no es casual, sino causal. Existe una información que hace que experimentes esa situación. Responde ante ella, no te resignes o te enrabietes; comprende y responde, muévete hacia el cambio. Verás qué pronto todo responde contigo y cambia. 

En un video que un buen amigo mío me ha enviado se habla de la diferencia entre el conocimiento y la sabiduría. El conocimiento es saber cómo se hace algo, la sabiduría es hacerlo. No te entretengas más en dudas sobre aquello que sabes que necesitas; no te dejes llevar por el miedo. Hazlo. Manifiéstalo y verás cómo eres el dueño de tu vida y no hay injusticias en tu vida si no eres injusto contigo mismo; no hay negatividad en tu vida, si no eres negativo contigo; deja de existir la monotonía en tu vida, si te abres a tu propio cambio. Sé positivo después de la comprensión de tu merecimiento; sé seguro desde tu seguridad, sé generoso después de experimentar que todos somos uno. Si así lo haces, no habrá dudas al respecto. Tal vez habrá miedos. Míralos, escúchalos y siéntelos, y dales luz. La luz de tu corazón, porque en éste hay seguridad, hay amor y comprensión, hay generosidad y merecimiento. 

Eres una persona que se merece la vida. Por eso estás aquí. La vida es muy simple, sólo nosotros desde nuestro centro racional la complicamos. Busca la conexión, primero contigo y luego con todo y te darás cuenta de que todo es tan suave, esponjoso, melodioso y armonioso que su simplicidad te conmueve haciéndote vibrar hasta la última partícula de tu ser. 

Que la luz de tu corazón guíe tu camino.

11 de junio de 2011

Bienvenid@.
En el post Acceso a la Información, Anónimo dijo:

"Tengo dudas con esto que llamas información.He visto también la entrevista, y se dice algo como que se crea un banco de memorias , es decir que todo lo que pasa en el planeta queda registrado en un "campo"y que todos podemos acceder a ese campo.Eso significa entonces que podemos saber cualquier cosa que preguntemos sobre cualquier persona , o sólo podemos saber sobre nuestra vida.
Y en caso de que esto de acceder a la información libremente fuera cierto para cualquier pregunta que yo haga .. se podría utilizar para encontrar personas desaparecidas por ejemplo?
Cosas prácticas quiero decir...la verdad es que me cuesta creerlo"

Antes de responderte, darte las gracias por tu comentario.

También quiero decirte que es normal que te cueste creerlo. Toda la vida, durante generaciones y generaciones, a la humanidad se le ha enseñado que no sabe, que no puede y que no tiene autoridad para conocer. Sólo unos pocos elegidos son los que la tienen, los que conocen y los que tienen "línea directa". Así que ahora, conectamos con esa idea y con esa pulsión. YO NO PUEDO. ES IMPOSIBLE QUE YO PUEDA SABER, ES IMPOSIBLE QUE YO TENGA ESA CAPACIDAD.  Y ocurre esto porque de alguna forma me libera, aunque es una libertad ficticia, ya que dejo en manos de otros mi responsabilidad. Sin embargo todos nosotros hemos vivenciado y experimentado esa conexión, pero le restamos importancia porque "es imposible", así que preferimos ir "Al que sabe", "al elegido" para que nos diga qué debemos hacer con nuestra vida. Así que cuando alguien nos dice que no existen elegidos, que lo que hace uno lo podemos hacer nosotros, entonces algo se perturba en nuestro interior y es comprensible. 

Lo primero que se perturba es la imagen que tenemos de nosotros mismos. Esta es una imagen basada en nuestra incapacidad. Desde pequeños nos dicen: "tú no sabes, yo te enseño". Y bueno, no hay peor mentira que una verdad a medias, porque es cierto que de niños no tenemos experiencia de las cosas, pero eso no quiere decir que no tengamos todas las capacidades vitales para poder experimentar y percibir y sentir la vida. Venimos a este mundo con un poder de reflexión que no es racional. Es una reflexión que interactúa con la emoción y la vitalidad. En algunas ocasiones los niños declaran conclusiones que a los adultos nos hacen reir, pero si las escuchamos con más atención, podemos ver que hay una sabiduría en ellas, mucho más profunda de lo que podemos imaginar.  Desde niños fomentan en nosotros que el hecho de no "saber racionalmente" hace que no estemos capacitados para vivir. La sociedad y nuestros padres no confían en nosotros porque no confían en ellos. Nos dicen cuándo tenemos que comer, cuándo tenemos que dormir, cuándo tenemos que jugar y cuándo tenemos que ir al cole. Y no estoy hablando de que las normas no sean necesarias; estoy hablando del mensaje que subyace en ellas. No hay ninguna posibilidad de que algo se desarrolle en una vida tan mecanizada, tan poco natural. La verdad es que las normas no están reñidas con los mensajes de Ser capaces, ser únicos y a la vez ser uno. De hecho, si en nuestra sociedad esas normas estuvieran al servicio de estas ideas, las normas surgirían de forma natural en nosotros, no habría que imponerlas. 

Lo segundo que se perturba es nuestra identidad. Yo soy yo y lo de afuera no soy yo. Nos hemos pasado la vida separándonos de lo exterior con nuestras barreras y nuestros muros, porque todo el tiempo vemos lo exterior como el enemigo. Y esto es un conflicto enorme con el que no podemos ser felices ni por asomo. Lo de fuera es el enemigo y necesito al enemigo. Date cuenta de que no eres un ser independiente; nada en la naturaleza lo es. Eres interdependiente, y qué horrible depender de un enemigo. Tener miedo de lo que necesitas es la mejor forma para no vivir, porque aparece el intento de control: quiero controlar la vida y por eso me controlo, me robotizo, me contraigo; el sentimiento de soledad es abrumador. Soy YO CONTRA EL MUNDO, sin darme cuenta de que soy YO CONTRA MI.  El mayor miedo es el de la disolución en el todo; desde nuestro miedo virtual lo vemos como una muerte sin darnos cuenta de que es una ampliación de nuestra variación. No dejas de ser, sólo eres más ampliado. 

Lo tercero que se perturba es nuestra idea del exterior y de la realidad. Alguien me dice que el exterior es una mera imagen en mi interior   y que precisamente por este hecho, la realidad no es tal realidad, sólo es una forma de percibirlo. Ahí se nos caen todos los esquemas. Todo lo que nos han dicho sobre la realidad, nuestros valores, conceptos y creencias empiezan a desparramarse y a no tener consistencia. Nuestra reacción es la negación, es normal. Todo lo que hasta ahora hemos creído de la realidad se nos puede venir abajo, y precisamente como lo vivimos no de forma independiente sino unidos a esa realidad, la consecuencia última es que nosotros nos venimos abajo: nuestros valores sobre nosotros mismos, nuestros conceptos sobre lo que somos y nuestras creencias sobre quiénes somos. Esta es una demostración clara de que en nuestra percepción somos uno con lo que llamamos realidad exterior. No podemos extraernos del exterior: nuestra experiencia, nuestros conceptos y nuestra actitud vienen de ella, y a la vez, la tamizamos desde nuestro interior la moldeamos. Es un pez que se muerde la cola. 

Realmente que yo diga que estás conectado en este mismo instante, no tiene mucho valor. Sólo es una idea más con la que puedes estar de acuerdo o en desacuerdo. Sin embargo en nuestros grupos experimentamos una y otra vez que esa conexión está ahí. La experiencia de ello es fascinante y no suele dejar lugar a dudas. Sentir, hablar o conocer lo que estás representando sin que sea tuyo y a la vez es tuyo, nos da una vivencia de conexión con el otro. Puedes darle la explicación racional que quieras pero la evidencia de la conexión a un campo de información está ahí. Habitualmente las personas que participan en ello, a la hora de explicarlo no pueden hacerlo racionalmente. Una vez, un participante de un grupo me dijo: "Es como querer explicar la sensación que tienes cuando te tiras en paracaídas". No puedes, porque choca con los razonamientos lógicos.  

La experimentación de la conexión es lo importante; aunque sea un instante, un momento de darte cuenta de tu conexión; lo demás es pura palabra. A tu pregunta, sí; podemos conocer sobre cualquier persona, sólo es necesaria la dirección adecuada. Piensa en internet. Podemos llegar a cualquier página, aunque es necesario conocer su dirección o tener alguna referencia. En ocasiones suele ser más costoso porque no hay dirección y todo se confunde, ya que  es necesario tener en cuenta que para una persona, un hecho, una pregunta y una situación, no hay sólo un campo de información, sino múltiples; de forma que necesitamos estar seguros de cuál es el nivel de información al que queremos acceder.
Otro punto a tener en cuenta  es que según a  los niveles de información a los que accedemos estos  campos morfogenéticos  más que memoria son sueños del universo. Conectan con símbolos y con posibilidades. Con todo  esto quiero resaltar que a una pregunta determinada hay muchas respuestas, todas reales, todas acertadas desde el nivel de información que se conecta.  Y, en ocasiones, como preguntamos desde nuestro centro racional las podemos considerar no válidas.  

En este sentido, la experiencia nos muestra que  para que exista un nivel práctico de la información no influye tanto el arte de interpretar la respuesta, sino el arte de preguntar. 

Que la luz de tu corazón guíe tu camino.
Elenka


9 de junio de 2011

EVENTOS Y ACTIVIDADES JUNIO-JULIO 2011


Bienvenid@.
Las actividades que tenemos programadas para los próximos meses de Junio y Julio son las siguientes.
Si te interesa y deseas más información, puedes escribirnos a nuestro mail: tmvsint@hotmail.com o al mail de la Asociación: mundoconectado2011@gmail.com


ENCUENTROS-CONFERENCIAS CON ACCESO A LA INFORMACION

SOMOS POLVO DE ESTRELLAS: LA MEMORIA OLVIDADA

DIA: 15 DE JULIO
HORA: 20:00
LUGAR: CENTRO HARA
DONOSTIA
              CON : ELENKA ATANASOFF
INFORMACION: NEUSA MISSAS  638 95 34 01 

TUS DONES SON TU DERECHO NATURAL 

DIA: 2 DE AGOSTO
LUGAR: PALACIO AIETE
DONOSTIA
CON:ELENKA ATANASOFF
INFORMACION: NEUSA MISSAS 638 95 34 01


GRUPOS DE EXPANSION Y CONEXION
(TMV)

25 Y 26 DE JUNIO 

LUGAR: CENTRO DE PSICOLOGIA HUMANISTA INTEGRATIVA
                RAMON Mª LILI, 9-2º B
DONOSTIA
DIRIGE: LUISA GOMEZ
INFORMACION: NEUSA MISSAS 638 95 34 01

16 y 17 de JULIO 

LUGAR: CENTRO DE PSICOLOGIA HUMANISTA INTEGRATIVA
RAMON M! LILI, 9-2º
DONOSTIA
DIRIGE:LUISA GOMEZ
INFORMACION: NEUSA MISSAS 638 95 34 01
        

23 Y 24 DE JULIO
RECUERDA QUIEN ERES

LUGAR: CENTRO HARA
DONOSTIA
DIRIGE: ELENKA ATANASOFF
INFORMACION: NEUSA MISSAS 638 95 34 01


PROXIMAMENTE REALIZAREMOS ENCUENTROS GRATUITOS PARA LA CONEXION.


SI QUIERES ORGANIZAR EN TU CENTRO O EN TU ZONA CUALQUIERA DE LAS ACTIVIDADES QUE DESARROLLAMOS, NO DUDES EN PONERTE EN CONTACTO CON
NOSOTRAS A TRAVES DE NUESTRO MAIL: tmvsint@hotmail.com 
O el mail de la Asociación: mundoconectado2011@gmail.com