11 de junio de 2011

Bienvenid@.
En el post Acceso a la Información, Anónimo dijo:

"Tengo dudas con esto que llamas información.He visto también la entrevista, y se dice algo como que se crea un banco de memorias , es decir que todo lo que pasa en el planeta queda registrado en un "campo"y que todos podemos acceder a ese campo.Eso significa entonces que podemos saber cualquier cosa que preguntemos sobre cualquier persona , o sólo podemos saber sobre nuestra vida.
Y en caso de que esto de acceder a la información libremente fuera cierto para cualquier pregunta que yo haga .. se podría utilizar para encontrar personas desaparecidas por ejemplo?
Cosas prácticas quiero decir...la verdad es que me cuesta creerlo"

Antes de responderte, darte las gracias por tu comentario.

También quiero decirte que es normal que te cueste creerlo. Toda la vida, durante generaciones y generaciones, a la humanidad se le ha enseñado que no sabe, que no puede y que no tiene autoridad para conocer. Sólo unos pocos elegidos son los que la tienen, los que conocen y los que tienen "línea directa". Así que ahora, conectamos con esa idea y con esa pulsión. YO NO PUEDO. ES IMPOSIBLE QUE YO PUEDA SABER, ES IMPOSIBLE QUE YO TENGA ESA CAPACIDAD.  Y ocurre esto porque de alguna forma me libera, aunque es una libertad ficticia, ya que dejo en manos de otros mi responsabilidad. Sin embargo todos nosotros hemos vivenciado y experimentado esa conexión, pero le restamos importancia porque "es imposible", así que preferimos ir "Al que sabe", "al elegido" para que nos diga qué debemos hacer con nuestra vida. Así que cuando alguien nos dice que no existen elegidos, que lo que hace uno lo podemos hacer nosotros, entonces algo se perturba en nuestro interior y es comprensible. 

Lo primero que se perturba es la imagen que tenemos de nosotros mismos. Esta es una imagen basada en nuestra incapacidad. Desde pequeños nos dicen: "tú no sabes, yo te enseño". Y bueno, no hay peor mentira que una verdad a medias, porque es cierto que de niños no tenemos experiencia de las cosas, pero eso no quiere decir que no tengamos todas las capacidades vitales para poder experimentar y percibir y sentir la vida. Venimos a este mundo con un poder de reflexión que no es racional. Es una reflexión que interactúa con la emoción y la vitalidad. En algunas ocasiones los niños declaran conclusiones que a los adultos nos hacen reir, pero si las escuchamos con más atención, podemos ver que hay una sabiduría en ellas, mucho más profunda de lo que podemos imaginar.  Desde niños fomentan en nosotros que el hecho de no "saber racionalmente" hace que no estemos capacitados para vivir. La sociedad y nuestros padres no confían en nosotros porque no confían en ellos. Nos dicen cuándo tenemos que comer, cuándo tenemos que dormir, cuándo tenemos que jugar y cuándo tenemos que ir al cole. Y no estoy hablando de que las normas no sean necesarias; estoy hablando del mensaje que subyace en ellas. No hay ninguna posibilidad de que algo se desarrolle en una vida tan mecanizada, tan poco natural. La verdad es que las normas no están reñidas con los mensajes de Ser capaces, ser únicos y a la vez ser uno. De hecho, si en nuestra sociedad esas normas estuvieran al servicio de estas ideas, las normas surgirían de forma natural en nosotros, no habría que imponerlas. 

Lo segundo que se perturba es nuestra identidad. Yo soy yo y lo de afuera no soy yo. Nos hemos pasado la vida separándonos de lo exterior con nuestras barreras y nuestros muros, porque todo el tiempo vemos lo exterior como el enemigo. Y esto es un conflicto enorme con el que no podemos ser felices ni por asomo. Lo de fuera es el enemigo y necesito al enemigo. Date cuenta de que no eres un ser independiente; nada en la naturaleza lo es. Eres interdependiente, y qué horrible depender de un enemigo. Tener miedo de lo que necesitas es la mejor forma para no vivir, porque aparece el intento de control: quiero controlar la vida y por eso me controlo, me robotizo, me contraigo; el sentimiento de soledad es abrumador. Soy YO CONTRA EL MUNDO, sin darme cuenta de que soy YO CONTRA MI.  El mayor miedo es el de la disolución en el todo; desde nuestro miedo virtual lo vemos como una muerte sin darnos cuenta de que es una ampliación de nuestra variación. No dejas de ser, sólo eres más ampliado. 

Lo tercero que se perturba es nuestra idea del exterior y de la realidad. Alguien me dice que el exterior es una mera imagen en mi interior   y que precisamente por este hecho, la realidad no es tal realidad, sólo es una forma de percibirlo. Ahí se nos caen todos los esquemas. Todo lo que nos han dicho sobre la realidad, nuestros valores, conceptos y creencias empiezan a desparramarse y a no tener consistencia. Nuestra reacción es la negación, es normal. Todo lo que hasta ahora hemos creído de la realidad se nos puede venir abajo, y precisamente como lo vivimos no de forma independiente sino unidos a esa realidad, la consecuencia última es que nosotros nos venimos abajo: nuestros valores sobre nosotros mismos, nuestros conceptos sobre lo que somos y nuestras creencias sobre quiénes somos. Esta es una demostración clara de que en nuestra percepción somos uno con lo que llamamos realidad exterior. No podemos extraernos del exterior: nuestra experiencia, nuestros conceptos y nuestra actitud vienen de ella, y a la vez, la tamizamos desde nuestro interior la moldeamos. Es un pez que se muerde la cola. 

Realmente que yo diga que estás conectado en este mismo instante, no tiene mucho valor. Sólo es una idea más con la que puedes estar de acuerdo o en desacuerdo. Sin embargo en nuestros grupos experimentamos una y otra vez que esa conexión está ahí. La experiencia de ello es fascinante y no suele dejar lugar a dudas. Sentir, hablar o conocer lo que estás representando sin que sea tuyo y a la vez es tuyo, nos da una vivencia de conexión con el otro. Puedes darle la explicación racional que quieras pero la evidencia de la conexión a un campo de información está ahí. Habitualmente las personas que participan en ello, a la hora de explicarlo no pueden hacerlo racionalmente. Una vez, un participante de un grupo me dijo: "Es como querer explicar la sensación que tienes cuando te tiras en paracaídas". No puedes, porque choca con los razonamientos lógicos.  

La experimentación de la conexión es lo importante; aunque sea un instante, un momento de darte cuenta de tu conexión; lo demás es pura palabra. A tu pregunta, sí; podemos conocer sobre cualquier persona, sólo es necesaria la dirección adecuada. Piensa en internet. Podemos llegar a cualquier página, aunque es necesario conocer su dirección o tener alguna referencia. En ocasiones suele ser más costoso porque no hay dirección y todo se confunde, ya que  es necesario tener en cuenta que para una persona, un hecho, una pregunta y una situación, no hay sólo un campo de información, sino múltiples; de forma que necesitamos estar seguros de cuál es el nivel de información al que queremos acceder.
Otro punto a tener en cuenta  es que según a  los niveles de información a los que accedemos estos  campos morfogenéticos  más que memoria son sueños del universo. Conectan con símbolos y con posibilidades. Con todo  esto quiero resaltar que a una pregunta determinada hay muchas respuestas, todas reales, todas acertadas desde el nivel de información que se conecta.  Y, en ocasiones, como preguntamos desde nuestro centro racional las podemos considerar no válidas.  

En este sentido, la experiencia nos muestra que  para que exista un nivel práctico de la información no influye tanto el arte de interpretar la respuesta, sino el arte de preguntar. 

Que la luz de tu corazón guíe tu camino.
Elenka


9 de junio de 2011

EVENTOS Y ACTIVIDADES JUNIO-JULIO 2011


Bienvenid@.
Las actividades que tenemos programadas para los próximos meses de Junio y Julio son las siguientes.
Si te interesa y deseas más información, puedes escribirnos a nuestro mail: tmvsint@hotmail.com o al mail de la Asociación: mundoconectado2011@gmail.com


ENCUENTROS-CONFERENCIAS CON ACCESO A LA INFORMACION

SOMOS POLVO DE ESTRELLAS: LA MEMORIA OLVIDADA

DIA: 15 DE JULIO
HORA: 20:00
LUGAR: CENTRO HARA
DONOSTIA
              CON : ELENKA ATANASOFF
INFORMACION: NEUSA MISSAS  638 95 34 01 

TUS DONES SON TU DERECHO NATURAL 

DIA: 2 DE AGOSTO
LUGAR: PALACIO AIETE
DONOSTIA
CON:ELENKA ATANASOFF
INFORMACION: NEUSA MISSAS 638 95 34 01


GRUPOS DE EXPANSION Y CONEXION
(TMV)

25 Y 26 DE JUNIO 

LUGAR: CENTRO DE PSICOLOGIA HUMANISTA INTEGRATIVA
                RAMON Mª LILI, 9-2º B
DONOSTIA
DIRIGE: LUISA GOMEZ
INFORMACION: NEUSA MISSAS 638 95 34 01

16 y 17 de JULIO 

LUGAR: CENTRO DE PSICOLOGIA HUMANISTA INTEGRATIVA
RAMON M! LILI, 9-2º
DONOSTIA
DIRIGE:LUISA GOMEZ
INFORMACION: NEUSA MISSAS 638 95 34 01
        

23 Y 24 DE JULIO
RECUERDA QUIEN ERES

LUGAR: CENTRO HARA
DONOSTIA
DIRIGE: ELENKA ATANASOFF
INFORMACION: NEUSA MISSAS 638 95 34 01


PROXIMAMENTE REALIZAREMOS ENCUENTROS GRATUITOS PARA LA CONEXION.


SI QUIERES ORGANIZAR EN TU CENTRO O EN TU ZONA CUALQUIERA DE LAS ACTIVIDADES QUE DESARROLLAMOS, NO DUDES EN PONERTE EN CONTACTO CON
NOSOTRAS A TRAVES DE NUESTRO MAIL: tmvsint@hotmail.com 
O el mail de la Asociación: mundoconectado2011@gmail.com
 



7 de junio de 2011

CAMPOS MORFOGENETICOS Y CONEXION

Bienvenid@.
"Las mentes de todos los individuos de una especie, incluido el hombre, se encuentran unidas y forman parte de un mismo campo mental planetario"
Rupert Sheldrake.

Hoy te quiero hablar sobre Rupert Sheldrake y los campos morfogenéticos. 

Sheldrake escribió "Una nueva ciencia de la vida". Su idea revolucionaria consiste en considerar la existencia de lo  que él llamó campos mórficos, que no son campos de energía sino de información. Estos campos permiten la transmisión y el almacenamiento de información entre organismos de la misma especie sin que haya mediación de espacio o de tiempo. Estos campos mórficos o de información son los productores o generadores de formas y de comportamientos. 

El concepto surgió cuando Sheldrake investigaba sobre cómo se forman y se desarrollan los organismos; en concreto estaba estudiando la morfogéneris de las plantas, tratando de indagar cómo crecen éstas y qué es lo que ocurre para que adpten sus distintas formas a partir de un simple embrión. Rupert Sheldrake no estaba satisfecho con la explicación de que todas las especies están programadas genéticamente. 

Investigando esto se interesó por las ideas de algunos biólogos de principios del siglo XX que proponían que el crecimiento de los organismos está basado en campos llamados morfogenéticos; aunque en esta idea de estos biólogos, estos campos serían como copias invisibles a las formas que cada organismo adopta con posterioridad. Una idea que a su vez ya la tenían los antiguos griegos. 

La hipótesis de Sheldrake no queda en una mera copia invisible a las formas de cada organismo, sino que habla de campos mórficos mucho más amplios, de la causación formativa y de la resonancia mórfica. 

Su idea central es la CAUSACION FORMATIVA. Esta sería la memoria inherente en la naturaleza que se expresa mediante lo campos de información, que son los que actúan como principios organizativos de los seres. Los campos mórficos serían la matriz de esta memoria. 
Cada especie tiene sus campos de información y en cada individuo hay campos dentro de campos que llevan información y actúan a través del tiempo y del espacio. Son creados por los patrones de estas formas y a su vez influyen en ellos y ayudan a organizar formas futuras. La herencia genética depende de ellos, aunque los genes llevan solamente una pequeña parte de la información biológica. Las experiencias de cada organismo se acumulan en la memoria de la especie. 

Ante la pregunta de ¿cómo se realiza esto? Sheldrake habla de la RESONANCIA MORFICA, que es el proceso por el cual un organismo se forma bajo la influencia de campos morfogenéticos del pasado y es la forma como esta memoria se transmite a través del tiempo y del espacio. 

Por ejemplo, el código genético no puede explicar por qué determinadas células del embrión se diferencian dando lugar  los diferentes órganos. Según Sheldrake, esta diferenciación ocurre porque las formas de nuestros antepasados "resuenan" en nosotros, orientando la forma del desarrollo. El genoma sería simplemente un resonador de un campo de información, de la misma forma que una radio es sólo un resonador de una onda y no explica la música que escuchamos a través de ella.  

En este sentido la memoria no se almacena en nosotros, sino que resuena con nosotros. 

Aunque algunos otros investigadores han realizado experiementos en este sentido, la mayor parte de la comunidad científica no ha demostrado mucho interés. 

Y parece un tanto ilógico que ocurra este desinterés ya que esta teoría para dar una explicación mucho más amplia sobre la teoría de la evolución de las especies de Darwin, y, sobre el comportamiento y movimiento de la naturaleza y de la vida en sí misma, ya que la existencia de los campos morfogenéticos supone la existencia de mecanismos evolutivos distintos a aquellos gobernados por la selección natural; supone una explicación ampliada sobre cómo se produce ésta.

Como dice Sheldrake: "Debido a que la ciencia instititucional se ha vuelto conservadora, tan limitada por los paradigmas convencionales, algunos de los problemas más fundamentales son ignorados, tratados como tabú o puestos en el último lugar de la agenda cientítica".

Que la luz de tu corazón guíe tu camino.
Elenka

5 de junio de 2011

LA BRILLANTE NADIDAD

Bienvenid@. 
En mi entrada  "El mundo al revés", Anónimo dijo...
Me gusta lo que dices,( lo que dicen los "maestros"),pero hay momentos , yo así lo siento , que necesito que alguien de afuera me diga que no me estoy equivocando , que lo que me propongo está bien , o es bueno para mi. Quizá es falta de confianza, pero la verdad es que las palabras del"otro" me dan fuerza. Un saludo 
Eso es bueno. Aprender de los demás es un signo de inteligencia y de sabiduría. Todos pertenecemos a un momento de la historia, a una cultura, a una familia.. Y no es positivo negar eso, más bien es necesario honrarlo y percibir la grandeza de esa pertenencia, si no se realiza esto entonces estamos negándonos. Es positivo ver y comprender el "camino" que otros han recorrido. 
Lo que ocurre es que a menudo sólo vemos ese camino y desde nuestra inseguridad, desde nuestro temor queremos recorrer el mismo sin darnos cuenta de que nosotros tenemos nuestro propio camino por recorrer. 
Imagina que quieres pintar. Ves las obras de los grandes y te maravillas con ellas. Vas a escuelas empiezas tus pasos en este arte, aprendes sus técnicas y sus formas, copias sus obras maestras para practicar. Como ocurre con todo, en un momento determinado se te abren varias posibilidades.  Tal vez pienses que tú no les llegas ni a la suela de los zapatos, lo has intentado, pero no llegas a esos niveles, te desesperas y lo dejas o te limitas a pintar lo que otros han hecho o a copiar técnicas en tus propios dibujos. Puede que sigas considerándote que todavía no estás preparado y sigas estudiando y estudiando cómo hacer para llegar a ese nivel. Tal vez, empiezas a saltarte las reglas de la pintura y realizas algo nuevo, innovador, o siguiendo esas reglas, dejas que tu creatividad se exprese poniendo una parte de ti en tus obras. 
Miró dijo en una ocasión: "Me he pasado años y años estudiando para volver a pintar como un niño". 
Querer recorrer el mismo camino que otro es un acto de negación de sí mismo y es imposible. Ese camino está hecho, terminado, y lo hizo alguien con sus circunstancias, su visión, su forma y a su manera. Tú eres otra persona, en otro tiempo, en otro espacio, con otra actitud, con otras circunstancias, con otra forma. Puede que tu camino sea paralelo, pero no es el mismo. Aprender de otros para recorrer tu camino ayuda; querer recorrer el camino de otros nos deshace y hace que nos perdamos. Por muy grande que haya sido el caminante, por mucho que lo admires o lo veneres, tú  haces tu propio camino y los caminos de maestros y de sabios nos sirven como una pequeña referencia. 
Es necesario que comprendamos que de la misma forma que ellos lo recorrieron también nosotros lo estamos haciendo, por derecho propio, por derecho natural.  Ya estamos recorriendo el camino, cómo lo recorremos es nuestra elección.  Recuerda que la conexión está hecha, que tú eres parte del Universo, que ya hay camino en ti, y que por el mero hecho de estar aquí eres sublime pues compartes la vida. 
Para terminar quiero compartir un poema que me encontré hace poco. Está escrito por una persona a quien yo conozco; tal vez no sea un gran poema, pero me gusta su sentido y lo que esa persona comunica. 
La brillante nadidad. 
Decir un adiós,
palabra másgica que puede borrar un sentimiento.
La soledad marcada en una vida, 
la búsqueda inquieta de una palabra.
Cuando hablabas conmigo
yo te miraba a los ojos,
saboreaba todo tu ser.
Mi mente alcanzaba las murallas,
los enormes muros de una profundidad.
Y dices que no eres nada, ¿de verdad?
Tú, como tantos otros, lo percibes:
eres un universo encallado en una inseguridad,
eres la increíble presentación de un ser
que a lo que aspira es a la libertad. 
No hay consignas ni enseñanzas para ello,
nada que puedas utilizar,
nada que puedas tirar. 
Un ser es ya mucho, incluso sin pensar; 
la tolerancia, la cobardía, la nada,
¡qué palabras fáciles!
Detrás de todo ello se esconde una persona
y eso, ¡eso! es lo importante.
Todo está encerrado allí, 
el perpetuo preso,
la eterna condenada, 
y ¡dices que no eres nada!
¡eres mucho más que eso!
La piedra que bañada por el río
ve su vida pasar,
se pregunta qué está haciendo,
poco a poco se va hundiendo
Se pregunta por su sentido,
pero no dice que es nada. 
El pájaro que volando por el cielo
ve su vida libre,
se interroga qué está haciendo,
poco a poco va muriendo
Se pregunta el sentido
pero no dice que es nada.
Y tú, que viviendo ves tu vida desgajada
te preguntas qué estás haciendo,
poco a poco vas sintiendo 
te preguntas tu sentido
y dices que no eres nada. 
Sólo unas preguntas,
¿por qué lo aseguras?
¿cuánto tiempo te ha llevado esa afirmación?
Desiste,
ser nada hubiera sido demasiado fácil,
porque algo eres,
porque eres mucho,
por eso dices que no eres nada.
Que la luz de tu corazón guíe tu camino.
Elenka

2 de junio de 2011

EL MUNDO AL REVES

Hola.  En mi entrada "Buscar no es lo mismo que encontrar"
Anónimo dijo... 
Todo esto que comentas de estar "conectado", es un poco como poner el mundo al revés,o eso me lo parece.Toda la vida escuchando que hay que aprender a meditar ,para entrar en ese estado de conexión con el todo o con Dios como algunos lo llaman, y tú dices que esto es algo natural, y a mí se me ocurre preguntar ¿si es tan natural por qué nunca se ha hablado de ello?.
Si los sabios o grandes meditadores conectan realmente, entonces ya sabrían esto que tú dices , entonces ¿ por qué siguen empeñandose en que hay que aprender a conectarse, que hay que hacer no sé cuánto esfuerzo y que es dificil y que con suerte ,quizá con el tiempo algunos pueden llegar a la iluminación..?Bueno yo estoy abierto a todo así que seguiré en contacto , soy un buscador (todavía)Un saludo.  
 
Muy buena pregunta y te tengo que dar la razón. Es el mundo al revés. Esta concepción de la vida es precisamente el otro polo de lo que hasta ahora nos han dicho, o hemos creído...Es que el mundo está al revés y así nos va: la frustración, la rabia, la soledad, el miedo, la insatisfacción nos invade. Allá donde miramos estos sentimientos se reflejan y sin querer verlos los guardamos en el armario... Hacemos como que no están, pero ¿significa eso que han desaparecido? Aunque no los veamos siguen tocando la puerta del armario o haciendo ruido... Ahí están; no han desaparecido... 
 
La verdad es que leyendo a los grandes sabios como tú bien dices, todos hablan de la conexión natural.
Por ponerte algunos ejemplos: 

En el Templo de Delphos estaban inscritas las siguientes palabras: 
 
Te advierto, quien quiera que fueres, Oh! Tú que deseas sondear los arcanos de la Naturaleza, que si no hallas dentro de ti mismo, aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera. Si tu ignoras las excelencias de tu propia casa, ¿Cómo pretendes encontrar otras excelencias?. En ti se halla oculto el tesoro de los tesoros. Oh! Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses.”
 
 
 
 
 
 
Jesucristo hablando del Reino de Dios dice: 
El Reino de Dios no vendra espectacularmente, ni anunciarán que está aquí o está allí, porque mirad, el Reino de Dios está dentro de vosotros. (Lc. 17, 21)
 
Buddha  dice: 
Todos los seres humanos tienen la naturaleza de Buddha, por lo tanto son seres iluminados.
Buddha es una palabra que significa "el que despertó".
 
Krishamurti, hablando del camino para la verdad expone:
Yo sostengo que la verdad es una tierra sin caminos, y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. ese es mi punto de vista y me adhiero a él absoluta e incondicionalmente.
 
Kabir dice: 

Me río cuando escucho decir que el pez en el agua tiene sed;
¿No ves que lo Real está en ti
y que andas sin rumbo por las selvas?
¡He aquí la verdad! No importa a donde vayas,
a Madrás o a Madura.
Si no encuentras tu alma, es irreal el mundo para ti. 
Que la gota está en el océano, todos lo saben.
Que el océano está en la gota, muchísimos lo ignoran.

Desde el zen se dice:
Esforzándote en comprender el zen es alejarte de el, 
¿tú te esfuerzas en oler una flor u observar un bello paisaje?

Una historia zen cuenta que llega un alumno donde su maestro y le dice:
¡Maestro, no puedo seguir practicando el zen porque no tengo tiempo....!
El Maestro le responde:
¿Tú respiras? ¿si abres los ojos puedes mirar? ¿escuchas los sonidos? ¿sientes como el viento roza tu piel?
El alumno sorprendido le responde:
Si, claro.
A lo que el Maestro le dice:
Todo lo que haces es tu zen, si las cosas ordinarias no te perturban tu tiempo, ¿qué hace que creas que el zen lo perturbará?

Hay muchísimas más frases y anécdotas donde los grandes sabios y maestros nos están indicando que 
no hay un camino, que somos el camino. Osho nos dice: NADA QUE HACER.  Creo firmemente que la meditación, los rituales y todas las prácticas que se nos han enseñado en el pasado son las llaves para darnos cuenta de que NO HAY NADA QUE REALIZAR. 
Hemos perdido el recuerdo de vivir,  el recuerdo de la conexión; si  necesitas estas técnicas para darte cuenta de tu conexión, está bien. Todo te beneficia. Lo único que necesitamos es saber que la conexión está ahí. No hay nada que hacer, sólo experimentarla y la experimentamos cuando vivimos, cuando miramos, cuando escuchamos, cuando sentimos. Todo está ahí. 


Que la luz de tu corazón guíe tu camino.
Elenka



30 de mayo de 2011

NUESTRA MURALLA

Hola de nuevo.

Hace mucho tiempo existió una pequeña  ciudad estado. Su gobernante era ya anciano y su experiencia le había dado una gran sabiduría. Conocía a todos sus súbditos porque siempre tenía tiempo para hablar con ellos y conocer sus vidas, sus opiniones y lo que necesitaban. Por ello, todos vivían en armonía, sintiéndose dichosos de estar ahí. Muchos de sus habitantes solían salir a otros reinos o ciudades y cuando volvían comunicaban lo que allí habían aprendido. De la misma forma muchos viajeros llegaban y compartían experiencias. De esta forma, todos crecían y prosperaban.
En ese tiempo de paz y felicidad, ocurrió que un día uno de los visitantes llegó enfermo. Nadie conocía que era lo que le pasaba y aunque hasta el mismo médico del anciano rey fue a verle no pudo hacer nada y el viajero murió. Todos se entristecieron y pronto empezaron a alarmarse porque otras personas cayeron enfermas con los mismos síntomas. 
 Nadie quería salir de casa. Las calles estaban vacías y todo era desolación. El gobernante de aquella ciudad con sus consejeros buscó la manera de salvar aquella situación y poner fin a la enfermedad que tanto daño estaba causando, pero no lo logró. Fue entonces cuando su hijo le sugirió la idea de construir un muro para que nadie saliese y para que nadie entrase. El anciano Rey se negó, diciendo que lo mejor era seguir en comunicación con los otros reinos para conocer si habían conseguido una cura para la enfermedad. Los consejeros también estaban divididos y pronto en aquella ciudad hubo dos bandos: los que querían el aislamiento y los que querían seguir en contacto con los demás reinos. 
El anciano Rey estaba muy abatido y cayó enfermo y fue su hijo el que tomó el poder. Así fue que mientras el anciano gobernante estaba en cama,  se construyeron murallas alrededor de la ciudad estado con soldados para vigilar que nadie entrara ni saliera. 
Pasó un tiempo y muchos habitantes murieron; pero poco a poco la enfermedad remitió. Los que habían logrado sobrevivir empezaron de nuevo pero ya no era lo mismo porque todos estaban tristes ya que a todos se les había muerto alguien víctima de aquella enfermedad. Por ello se puso recordatorios de todos los caídos, se hicieron días de luto y para recordar lo que había acontecido se decidió cambiar la forma de relacionarse con el exterior.
Las murallas fueron  reforzadas y en cada una de ellas había un médico que inspeccionaba a los que entraban por si estaban enfermos, de tal forma que aquel que tenía un catarro no podía entrar en la ciudad y el ciudadano que enfermaba se le encerraba en lo profundo de un castillo para que estuviera en cuarentena. 
Con el tiempo, los viajeros pasaban de largo y nadie llegaba a la ciudad-estado y sus habitantes olvidaron  que existía un exterior, y si alguno preguntaba qué había más allá, todos le decían: "calla, de allí viene la enfermedad incurable y la desdicha". Y vivieron como si aquella enfermedad estuviera con ellos siempre...

Así estamos cada uno de nosotros. Somos como esa ciudad-estado. Sí, hemos sufrido; algunos más y otros menos, y  llevamos en nuestro interior información de sufrimiento y desdicha. Pero también de alegría y bienestar, y también hemos sido felices. Hacemos como los habitantes de la ciudad; nos quedamos con el recuerdo de los momentos de dolor y funcionamos como si estuviésemos en esos momentos que ya pasaron.
Veo el mundo a mi alrededor, a las personas que nos encontramos por la calle, en el supermercado, en el bar, y percibo su muro. Me miro a mí misma y también lo veo. Ahí está. 
Todos estamos encapsulados en un pequeño espacio del que no somos conscientes. Es una proyección del centro racional. Una proyección, que nos hace vivir en un sueño profundo. Algunas veces tenemos un pequeño instante de conciencia de ese muro y algo en nuestro interior se estremece... Lo vivimos como una brecha en nuestras defensas y de forma inmediata ponemos piedras y argamasa reforzándolo. 
Ese muro en el que vivimos no tiene la finalidad de impedir a alguien que entre; está hecho para que tú no salgas, no te muestres, no te expongas al exterior. Ese muro está construído con autocríticas, autojuicios, autosufrimientos, culpabilidad y temores. 
La muralla nos hace vivir en una continua dualidad; encapsulados en un pequeño pueblo donde la rutina diaria es constante y no aparece nada nuevo. A veces, dejamos entrar algo distinto, y créeme, se forma una fiesta, una vida nueva aparece. Lo que suele ocurrir es que las puertas se vuelven a cerrar y eso nuevo que ha entrado se disuelve en la rutina del pueblo. 
¿Qué necesitamos?
Abrirnos a lo nuevo. Si no podemos por ahora derribar nuestra muralla, por lo menos, abramos las puertas y dejemos entrar lo que viene de fuera y con ello también conoceremos lo que está adentro.

Hasta la próxima.
Que la luz de tu corazón guíe tu camino. 
Elenka

27 de mayo de 2011

BUSCAR NO ES LO MISMO QUE ENCONTRAR

Cuando percibes y vislumbras todo lo que es y tu conexión a todo lo que existe, no lo experimentas como algo sorprendente, sino como una realidad en sí misma. 


Ayer estuve con unos amigos; una pareja realmente preciosa. Dos personas con una gran inquietud, con un profundo afán de realización personal que se expresa en su casa, en sus formas, en sus planteamientos, en su creatividad y en su ilusión, aunque sé que ellos no se dan plena cuenta de esto. Son personas con las que siempre es agradable conversar, me gustan, me hacen sentir la belleza de las cosas. Me siento bien con ellos. 




En un momento de la conversación, ella explicó una experiencia que tuvo. Sin ningún acto previo, sintió un estado distinto en ella. Estaba con unas amigas y todo cambió de repente. Se expresaba mejor, percibía más intensamente todo, comprendía cada momento que estaba viviendo y se sentía conectada con todo lo que estaba sucediendo viéndolo desde otra perspectiva. Su estado interior cambió hacia una unión entre el "ser" y el "estar".  Ella lo explicaba como "no había esfuerzo por mantener aquello ni por comprenderlo, simplemente estaba sucediendo". 

Ese es nuestro estado natural. Algunos lo llaman estado alterado de conciencia. No me gusta ese término, porque volvemos una y otra vez a no entender que si decimos "alterado" implica que nos es ajeno, es algo que modificamos desde nuestro supuesto estado natural. No, es al revés. El estado cotidiano de nuestra vida es el  estado alterado de conciencia. Mientras no cambies la perspectiva, seguirás buscando desde un enfoque erróneo.

En las filosofías orientales se nos dice que no hay que buscar la Iluminación, que ya está. Sin embargo seguimos en nuestras pequeñas cápsulas buscando la solución sin creernos que ya está. Una y otra vez buscamos hacia afuera, buscamos la felicidad, buscamos la armonía, buscamos el equilibrio, buscamos, buscamos, buscamos.... Y, cuanto más buscamos, menos encontramos porque nos separamos precisamente  de aquello que estamos buscando. 



¿No te ha ocurrido alguna vez que estás buscando algo, por ejemplo un boli, y lo buscas por todas partes y al final te das cuenta de que estaba ahí, enfrente tuyo y que ni siquiera lo habías visto? Y te sorprende porque parece que alguien invisible lo ha puesto cuando tú estabas buscando en otra habitación. Sabes que el boli ha estado ahí desde el inicio de tu búsqueda, pero estabas tan focalizado en la búsqueda del boli que no te habías dado cuenta de que estaba ahí, porque creías que ahí no podía estar. Simplemente no lo estabas reconociendo y para tí no estaba. 
Esto es igual. Tal vez necesites buscar para darte cuenta de que no es necesario, pero en algún momento de tu búsqueda necesitas parar para ver "el boli". 
Hace algún tiempo, una persona me dijo que se definía como "un buscador". 
Yo le dije que si se veía como un buscador ¿qué pasaría si encontraba el objeto de su búsqueda? 
No lo sé. Hasta ahora no lo he encontrado. Me respondió. 
¿Y te has planteado si hay alguna posibilidad de que ya lo hayas encontrado y no lo has reconocido y por eso sigues buscando?
La persona me preguntó: 
Entonces, ¿no busco? 
Sólo encuentra. Sé un "encontrador". 

Que la luz de tu corazón guíe tu camino. 
Elenka